La Denominación de Origen.
Un poco de historia. El carácter extremo del clima, el buen hacer de algunos bodegueros y el devenir de la Historia han dado a estos vinos una merecida fama, especialmente a los tintos. Los amantes del buen color, noble graduación (13 ó 13'5 grados) y poderoso tanino lo saben. Las huellas de los romanos en la región se remontan a hace dos milenios, como demuestra el gran mosaico dedicado a Baco encontrado en Baños de Valdearados en 1972, el más grande de los hallados hasta ahora en la península Ibérica. Muchos siglos más tarde, ya en una segunda época, allá por el siglo XIII, se empezaron a excavar bodegas subterráneas para proteger el vino del calor y el frío más intensos, como las de La Horra y Sotillo, con sus características salidas de ventilación con forma de chimenea, situadas encima de las pequeñas puertas de acceso.

Aunque los vinos del valle del Duero ya tenían difusión en los s. XVII y XVIII, poco se ha sabido de ellos hasta la creación de la D.0. en 1980, que marca el inicio de una tercera época, con la excepción, claro está, de la prestigiosa bodega Vega Sicilia, fundada en 1864. Esta denominación sigue el curso del río Duero desde San Esteban de Gormaz, Soria, a Quintanilla de Abajo, Valladolid, pasando por Aranda de Duero y Peñafiel, un tramo de unos 120 km de este río que fluye hacia el Oeste y desemboca en Portugal, en aguas del océano Atlántico. En su punto más ancho, la D.0. Ribera del Duero alcanza unos 40 km.

Durante los primeros sesenta años del s. XX, las viñas de la zona se arrancaban para sustituirlas por otros cultivos más esenciales. Y es que al principio, tras la plaga de la filoxera, en el cambio de siglo, la variedad unto Fino no acababa de arrancar y los vinos elaborados a partir de Garnacha tampoco daban los resultados esperados, a pesar de que hoy en día es una de las cepas preferidas. La presencia de Vega Sicilia, la más prestigiosa de las marcas españolas, dio a algunas personas la confianza suficiente para presionar al gobierno de Madrid para que les concediera la categoría de D.O.; de este modo podrían atraer la inversión interna. El clima propiciaba la producción de buena fruta autóctona, lo que, junto con la universalización de la tecnología, les hizo darse cuenta del potencial económico de una nueva generación de vinos. El acuerdo para crear la D.O. se alcanzó en 1982. Este episodio fue como el pistoletazo de salida de la D.O.

Tras la creación de la D.O. en 1982, muchas zonas de viñedos fueron replantadas. A partir de ese momento, bodegas de todos los tipos, desde pequeños negocios familiares a grandes cooperativas, comenzaron a invertir en las más moderna tecnología de elaboración del vino. Toda esta sabiduría colectiva adquirida en los últimos años ha tenido un enorme impacto sobre la calidad de los vinos, que ahora se exportan a todo el mundo. En la actualidad, la D.O. Ribera del Duero es posiblemente una de las más afamadas del país.

La zona. A lo largo de más de 100 kilómetros recorre el Alto Duero esta zona insertada entre Valladolid, Segovia, Soria y Burgos (los burgaleses ocupan el 85% del viñedo). Tiene unas 20.905 hectáreas de viñedo. La gran superficie que ocupa hace que encontremos terrenos variados: desde las tierras llanas y pedregosas de los valles hasta las escarpadas colinas, algunas de ellas vigiladas por ruinas y castillos.

Vinos. Los vinos tintos deben elaborarse con un mínimo del 75% de la variedad Tempranillo, también conocida como Tinta del País o Tinto Fino. Esta variedad es sin duda la estrella de Denominación. En cualquier caso, la participación en estos vinos de la Tinta del País, sola o junto con Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec no deberá ser inferior al 95%. En consecuencia, la variedad Garnacha Tinta, al igual que la Albillo no se pueden utilizar en más de un 5% para la elaboración de estos vinos. Los tintos se caracterizan su color cereza brillante, aromas de frutos muy maduros (pueden recordar el olor de la tinta), buen equilibrio alcohol-acidez, sólidos taninos y buen cuerpo y estructura. Los rosados, afrutados y suaves, se producen sobre todo en la provincia burgalesa.

Suelo y Clima.

La climatología de la Ribera del Duero se caracteriza por una pluviometría moderada-baja (450 mm de lluvia al año) que, unida a sus veranos secos (40 ºC) e inviernos largos y rigurosos (-18 ºC), y con acusadas oscilaciones térmicas a lo largo de las estaciones, la enmarcan dentro de un clima continental, con más de 2.400 horas de sol. La Tª media anual es de 11º. Oscila entre los 20'3º de julio y los 3'1º de enero, y las precipitaciones van desde los 441 mm. de noviembre y los 155 mm. de agosto.

La primavera es un momento crítico, ya que las heladas hacen peligrar la producción. En verano acecha la sequía de agosto, y en otoño las lluvias pueden perjudicar una prometedora vendimia. En esta zona, el cielo no da descanso. Las condiciones climatológicas que caracterizan el cultivo de la vid en la Ribera del Duero, tienen gran influencia a lo largo del ciclo vegetativo de las viñas, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de la planta y la maduración de la uva. De esas especiales condiciones depende, en gran medida, la calidad de los caldos obtenidos. Es importante la variación térmica que se experimenta de la noche al día, ya que hace que la uva madure más lentamente, lo que da lugar a excelentes índices de acidez. A pesar de que el nombre de la Denominación de Origen incluye la palabra "ribera", en realidad los viñedos se extienden por el valle hacia Burgos, por el norte, y hacia Segovia, por el sur, zonas menos influidas por la humedad del río.

A veces, en otoño y a finales del invierno, cuando el sol calienta menos, los márgenes del río no acaban de desprenderse de una espesa neblina que cubre los viñedos y los pueblos circundantes, en ocasiones durante varios días. Este fenómeno no representa ningún peligro para los viñedos, a diferencia de las escarchas tardías que se registran a finales de la primavera, una verdadera amenaza que causa estragos en las flores y diezma la producción potencial en cualquier punto del valle, pero en especial en los viñedos situados en la parte más baja del cauce.

La Ribera del Duero se localiza en la gran meseta septentrional de la Península Ibérica, formada por un gran zócalo antiguo arrasado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios. El mayor volumen de estos sedimentos está constituido por capas más o menos lenticulares de arenas limosas o arcillosas., y destaca la alternancia de capas, tanto de calizas como de margas e, incluso, de concreciones calcáreas. La cuenca ribereña, formada durante el Mioceno, presenta niveles horizontales, suavemente ondulados, limitados por la erosión diferencial, y convertidos hoy al estado de penillanura. El relieve de la zona oscila entre las lomas interfluviales, con cotas de 911 metros, y los valles, con una altura topográfica situada entre los 750 y 850 metros. Por ello, el viñedo en Ribera se situa básicamente en tres puntos: Páramo (900m), Ladera (700-900m) y Valle (600-700m)

La Tinta Fina.

La uva esencial de esta Denominación de Origen es la Tinta del País o Tinto Fino (es el nombre que en esta zona recibe la Tempranillo), que ocupa un 60% de los viñedos. También se utilizan las cepas tradicionales Garnacha Tinta y Albillo Blanca, así como las Cabernet Sauvignon, Malbec y Merlot, de origen francés. Es la variedad tinta más noble que existe en España y, como tal, desempeña un papel preponderante.

Tempranillo, en la etimología popular, quiere decir uva temprana lo cual la convierte en una cepa muy apropiada para viñedos que se hallan a una elevada altitud, como es el caso de la Ribera del Duero. La maduración precoz es una característica de las cepas que se cultivan en lugares más fríos (zonas septentrionales o tierras elevadas) y que deben acelerar su ciclo vegetativo antes de la llegada del frío otoñal. De ahí que se la considere de origen septentrional, frente a otras variedades como las Garnacha, Viura, Monastrell, Palomino, Malvasía o Moscatel, de ascendencia mediterránea.

Ficha Ampelografica.

SINONIMIAS: Escobera y Chinchillana (Badajoz), Cencibel (Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Madrid), Tinto Fino (Madrid), Tinta de Toro (Zamora), Tinto del País (Burgos, Soria y Valladolid), Tinto Madrid o Tinto de Madrid (Ioledo, Santander; Salamanca, Soria,y Valladolid) VII de Uebre (Barcelona), Valdepeñas (Estados Unidos}y Vid de Aranda (Burgos).
PORTE DE LA CEPA: Erguido.
CARACTERISTICAS DE LA HOJA: Tamaño grande, forma pentagonal, senos laterales muy profundos, son hojas de siete 16bulos, haz verde oscuro, casi negro y envés afelpado.
CARACTERISTICAS DEL RACIMO: Tamaño mediano, muy compacto y forma cilíndrica con alas.
CARACTERISTICAS DE LA BAYA: Tamaño mediano, forma esférica y color azul-negra.
PERIODO VEGETATIVO: Brotación entre tardia y media y madurez temprana.
RENDIMIENTO: 2,5 a 3,2 kg/cepa.
VULNERABILIDAD: Muy sensible al oídio y algo a mildiu y erinosis.

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